Inteligencia Artificial en el mundo clínico: Tecnología al servicio de la salud

Inteligencia Artificial en el mundo clínico: Tecnología al servicio de la salud

El uso de la Inteligencia Artificial (IA) en el área de la salud no es una idea nueva. Muy por el contrario, se trata de una noción que ha ido evolucionando con el tiempo. En la actualidad, las dificultades generadas por la pandemia del SARS-CoV-2 han hecho necesaria una búsqueda de nuevas soluciones de optimización para hacer frente a la crisis sanitaria. Ante este predicamento, es necesario plantear una reflexión preliminar: ¿es seguro utilizar estos sistemas en ambientes clínicos?

La desconfianza que se genera en torno a la IA y sus aplicaciones no es nueva, pues está presente en prácticamente todos los rubros donde se utiliza. Si bien es cierto que, como cualquier otra propuesta creada por el humano, su funcionamiento no es infalible, hoy en día la utilización de estas herramientas tiene la capacidad de revolucionar el área de la salud. 

Guía Clínica vs. Motor de Inteligencia Artificial: ¿un dúo irreconciliable?

No es raro escuchar quejas de trabajadores y trabajadoras del área respecto de la cantidad de gestiones administrativas que deben realizar. Por eso, uno de los grandes beneficios de la aplicación de esta tecnología en el ambiente clínico, es que permite enfocar los esfuerzos de los profesionales en lo que realmente importa: la salud de los pacientes. 

Metodologías como las guías clínicas, basadas en la más alta evidencia de estudios y ensayos respecto al mejor tratamiento disponible en base a un conjunto limitado de variables, pueden verse exponencialmente mejoradas con la introducción de un motor de inteligencia artificial.

Esto se debe a que el motor IA es capaz de determinar el mejor curso de tratamiento posible a través del análisis de una gran cantidad de data estructurada. Estos datos se conjugan además con las recomendaciones de guías clínicas, acción que sería imposible de realizar de forma manual.

Pero, ¿qué tan segura es la IA en medicina?

El accidente cerebrovascular (ACV) es la principal causa de muerte en Chile, con una cifra que asciende a los 9.004 fallecidos en el año 2013. Se calcula que anualmente hay 24.964 casos nuevos, por lo que podríamos decir que en Chile hay 69 casos cada día.

El año 2018, la guía clínica de manejo del ACV agudo de la American Heart Association, recomienda el cálculo del ‘mismatch ratio’. Es decir, la relación entre cerebro infartado/cerebro infartándose para extender la ventana de tratamiento de 6 a 24 horas inclusive como evidencia tipo IA.

El único modo de realizar este cálculo es usando una herramienta de Inteligencia Artificial. Esto es prueba de que la aplicación de estas propuestas en medicina se está desarrollando de forma muy rápida para apoyar a los clínicos en la toma de decisiones y que tienen el potencial de generar un real cambio en la cantidad de vidas humanas salvadas.

VOYAGER: A la vanguardia de la IA médica

VOYAGER, desarrollado por UNIT, se enfoca en la mejora exponencial de la gestión de las enfermedades multifactoriales, tanto para quienes las sufren como para quienes las tratan. A través del uso de inteligencia artificial, el sistema es capaz de procesar datos recolectados por interfaces de voz para comprender en profundidad el estado de cada paciente y realizar un seguimiento predictivo y automatizado de su tratamiento.

Es una herramienta que, gracias al uso de Inteligencia Artificial ayuda a los clínicos a tomar mejores decisiones terapéuticas basándose en toda la información clínica del paciente que esté disponible en el sistema

Además, integra una herramienta de captura de datos por voz que apoya a los clínicos con el ingreso de datos de pacientes en su sistema de ficha electrónica.